LA HABANA.– Un segundo cargamento de ayuda humanitaria procedente de Estados Unidos arribó a la Diócesis de Matanzas, en el occidente de Cuba, para continuar la entrega de insumos básicos a cientos de familias en situación de extrema vulnerabilidad a través de la red pastoral de la organización católica Cáritas.
Los donativos benefician directamente a comunidades de las localidades de Unión de Reyes, Bolondrón, Güira de Macurijes y áreas rurales aledañas. La distribución está a cargo del párroco Enrique Peñate Galán y voluntarios de la Parroquia Nuestra Señora de la Caridad, siguiendo los criterios de selección previamente establecidos por los donantes.
Canalización a través de la Iglesia Católica
Este envío se suma al primer lote entregado a mediados de octubre a otros 700 núcleos familiares de la misma diócesis. Las raciones forman parte del fondo de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa anunciado por el Departamento de Estado norteamericano, del cual 60 millones están siendo canalizados de forma independiente por la Iglesia Católica cubana.
El programa de asistencia ha desplegado entregas paulatinas desde mediados de año:
Julio: Llegada a La Habana del primer cargamento de 18 toneladas.
Septiembre: Cobertura a parroquias de las diócesis de Villa Clara y Cienfuegos.
Octubre: Extensión de la logística de distribución hacia las diócesis de Camagüey y Ciego de Ávila.
Alivio en un contexto de aguda crisis
El flujo de donativos llega en un contexto económico crítico para la isla, marcado por una severa escasez de alimentos, medicamentos y combustibles, así como por un agudizado panorama energético con prolongados apagones.
Pese al recrudecimiento de la tensión diplomática y el cerco de sanciones entre Washington y La Habana, la canalización de esta ayuda mediante organizaciones independientes como Cáritas garantiza que los recursos lleguen de forma directa y efectiva a la población civil necesitada.
