El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos asumirá el control de Venezuela de manera temporal hasta que se produzca lo que calificó como una “transición adecuada”, tras los ataques estadounidenses contra el país y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
“Vamos a dirigir el país”, dijo Trump durante una conferencia de prensa ofrecida desde su residencia de Mar-a-Lago. El mandatario aseguró que EE. UU. está preparado para lanzar un segundo ataque si fuese necesario, aunque consideró poco probable que eso ocurra.
Trump también descartó que la líder opositora María Corina Machado pueda encabezar el país en esta etapa. “No tiene el apoyo ni el respeto suficiente dentro de Venezuela”, sostuvo. En contraste, afirmó que empresas petroleras estadounidenses invertirían miles de millones de dólares para reconstruir la infraestructura petrolera venezolana.
Según Trump, Maduro y su esposa, la primera dama Cilia Flores, fueron capturados y sacados del país a bordo del buque de guerra estadounidense USS Iwo Jima, en una operación militar realizada en coordinación con agencias de seguridad estadounidenses. La fiscal general de EE. UU., Pam Bondi, confirmó que ambos enfrentan acusaciones en tribunales federales de Nueva York, derivadas de cargos presentados previamente contra funcionarios venezolanos.
Trump afirmó en una entrevista con Fox & Friends que durante la operación “un par de personas fueron abatidas”, pero aseguró que no hubo bajas estadounidenses. Por su parte, el gobierno venezolano ordenó una movilización general de fuerzas sociales y políticas, denunciando lo ocurrido como un “ataque imperialista”.
Machado, en contraste, aplaudió la acción estadounidense para sacar a Maduro del poder y pidió a las Fuerzas Armadas venezolanas respetar los resultados de las elecciones de julio de 2024, profundizando así la polarización política en el país.
Las declaraciones de Trump han generado una fuerte reacción internacional y abren un escenario de alta incertidumbre sobre el futuro político, legal y económico de Venezuela, así como sobre el alcance real del rol que Estados Unidos pretende asumir en el país sudamericano.