La caída de Nicolás Maduro ha desatado una inmediata pugna diplomática sobre el futuro de Venezuela. Mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, reconoció este sábado a Edmundo González Urrutia como el «presidente electo» que debe liderar la transición, el mandatario estadounidense, Donald Trump, adoptó una postura más radical, asegurando que su administración será la que «gobierne» el país en esta etapa inicial.
Tras la captura de Maduro en una operación militar ejecutada por el Ejército norteamericano, Macron celebró el fin de la dictadura, pero subrayó que la legitimidad reside en los resultados electorales de 2024. Por el contrario, Trump, acompañado por su secretario de Estado, Marco Rubio, aclaró que las decisiones clave de la transición recaerán sobre su propio equipo de seguridad.