WASHINGTON. – En un movimiento que sacude el tablero político del continente, la Casa Blanca confirmó la participación del presidente dominicano, Luis Abinader, en la cumbre de mandatarios latinoamericanos convocada por Donald Trump para este sábado en Miami. Bajo el nombre de ‘Escudo de las Américas’, este encuentro busca consolidar una coalición ideológica sin precedentes para combatir la migración ilegal y el crimen transnacional.
La cita no es casual. Trump ha seleccionado cuidadosamente a sus aliados, incluyendo figuras como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador) y el recién electo José Antonio Kast (Chile). El objetivo es claro: instaurar una versión moderna de la Doctrina Monroe, reforzando la hegemonía de Estados Unidos en la región frente a las amenazas de bandas criminales, narcotráfico y el terrorismo.
Un contexto de puño de hierro La cumbre llega en un momento de máxima tensión regional, tras la captura en Venezuela de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico. Este «Escudo de las Américas» se perfila como el brazo político que respaldará las recientes medidas de fuerza de la administración Trump, que incluyen el bloqueo energético a Cuba para asfixiar sus suministros de petróleo.
El papel de República Dominicana Para el presidente Abinader, esta reunión representa una oportunidad crítica para alinear las políticas de seguridad y migración de la República Dominicana con la estrategia de Washington, asegurando una posición de privilegio en la nueva arquitectura de seguridad regional.