El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una enérgica advertencia a su homólogo estadounidense, Donald Trump, exigiéndole respeto a la soberanía de su país y que cese cualquier tipo de injerencia en la campaña electoral de cara al balotaje del próximo 21 de junio.
La reacción de Petro se produjo luego de que Trump manifestara públicamente su respaldo al candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, catalogando al rival de este, elizquierdista Iván Cepeda, como un «marxista de izquierda radical». Ante esto, el mandatario colombiano recordó a través de sus redes sociales que la legislación local prohíbe taxativamente la financiación y los apoyos extranjeros en procesos electorales.
IA, fake news y presuntos intereses económicos
Petro no se guardó nada y denunció el uso de tecnologías para manipular al electorado. Aseguró que constituye un delito que recursos internacionales intenten modificar la opinión pública en Colombia mediante «grandes campañas en inteligencia artificial, transformando la mentira en verdad».
Asimismo, sugirió que los pronunciamientos de altos funcionarios estadounidenses a favor de la oposición —mencionando al secretario de Estado, Marco Rubio, y al senador Bernie Moreno— podrían responder a intereses económicos particulares dentro del territorio colombiano, llegando a cuestionar si detrás de estos apoyos se esconde el interés por «ganarse una mina de oro».
Un cierre de campaña de alta polarización
El próximo 21 de junio, los colombianos acudirán a las urnas para elegir al sucesor de Petro en una segunda vuelta de infarto. En la primera vuelta del 31 de mayo, Abelardo de la Espriella lideró la contienda con 10.3 millones de votos (43.74 %), seguido muy de cerca por Iván Cepeda, quien alcanzó 9.7 millones de sufragios (40.90 %).
Mientras Trump promete que, bajo un eventual gobierno de De la Espriella, Colombia tendrá «el apoyo y la fuerza total de Estados Unidos», el gobierno actual de Bogotá cierra filas para blindar los comicios de presiones externas.