El Gobierno dominicano proyecta que la inversión estatal destinada a subsidiar los combustibles superará los RD$40,000 millones al término del año 2026. La cifra se consolida tras reportarse una erogación superior a los RD$33,807 millones entre enero y septiembre de este año, como parte de la estrategia oficial para amortiguar el impacto del alza de los hidrocarburos en los mercados internacionales.
Durante su intervención en el encuentro La Agenda Semanal, el presidente Luis Abinader reafirmó la vigencia de estas medidas coyunturales, destacando que su objetivo central es proteger el poder adquisitivo de los hogares y frenar las tensiones inflacionarias derivadas de la volatilidad geopolítica global, impulsada por conflictos en Europa del Este y Medio Oriente.
Además del apoyo directo a los hidrocarburos, el mandatario hizo balance de las asistencias sociales orientadas a mitigar el costo de vida en los sectores de mayor vulnerabilidad. En ese sentido, resaltó la expansión del programa Aliméntate, que actualmente alcanza a cerca de 1.5 millones de familias con transferencias de RD$1,650, duplicando tanto el monto asignado como la cobertura registrada en periodos anteriores. A esto se suman aportes continuos mediante iniciativas como Bonoluz y Bonogás.
En el ámbito agropecuario, el jefe de Estado recordó el esquema de mitigación aplicado oportunamente a los insumos agrícolas, como la urea y los fertilizantes, cuando estos experimentaron incrementos drásticos en los mercados externos. Aunque dicho estímulo fue retirado tras la estabilización de los precios del rubro, el Ejecutivo mantiene esquemas de apoyo a materias primas clave como el trigo para preservar la estabilidad alimentaria nacional.
Con este conjunto de intervenciones, el Estado dominicano reafirma su política de contención fiscal frente a las crisis externas, priorizando la estabilidad de los precios internos y el respaldo a los sectores productivos y sociales del país.
