Santo Domingo – En un giro radical para frenar los excesos de autoridad, el Senado de la República aprobó este viernes, en segunda lectura, el proyecto de reforma a la Ley Orgánica de la Policía Nacional. La iniciativa, que contó con el respaldo unánime de 29 votos a favor, busca golpear directamente el bolsillo y el crecimiento profesional de los uniformados que incurran en conductas abusivas, faltas éticas o uso desproporcionado de la fuerza.
Tras siete meses de intensos debates en una comisión especial, la pieza legislativa pasa ahora a la Cámara de Diputados para su revisión y eventual aprobación definitiva.
El bolsillo: el nuevo régimen de castigos económicos
De convertirse en ley, la reforma transformará el régimen de consecuencias internas de la institución civil armada. El abuso de poder ya no se limitará a sanciones administrativas o traslados, sino que impactará de manera escalonada el salario de los agentes según la gravedad de sus actos:
Faltas leves: Provocarán retenciones de entre 5 y 15 días de salario básico.
Faltas graves: Conllevarán multas directas de 15 a 60 días de sueldo.
Faltas muy graves: Se penalizarán con suspensiones sin disfrute de sueldo de 61 a 120 días.
El proyecto también estipula que los policías bajo investigación por maltrato físico o abusos graves perderán de inmediato los «especialismos» (bonificaciones y compensaciones adicionales), percibiendo únicamente el salario base. Como medida de protección familiar, estos descuentos nunca podrán exceder el 50% del salario neto del agente.
Un freno en seco a las promociones por «amiguismo»
La reforma aprobada por los senadores establece que el historial disciplinario será el único filtro real para escalar en la estructura policial. El artículo 72 de la propuesta bloquea de forma automática los ascensos bajo las siguientes condiciones:
Haber sido sancionado por faltas graves o muy graves durante el último año.
Acumular tres sanciones por faltas leves en un período de dos años (lo que activa un veto automático de un año para cualquier promoción).
Tolerancia cero a la discriminación y el perfilamiento racial
El texto redefine de forma estricta las conductas inaceptables. Acciones como causar daño intencional por exceso de coacción, aplicar tratos degradantes o inhumanos a ciudadanos bajo custodia, y realizar arrestos o registros motivados por estereotipos de raza, apariencia física o identidad de género, serán catalogadas como «faltas muy graves de primer grado», cuya única salida será la destitución inmediata del cuerpo del orden.