WASHINGTON.- A un mes de las elecciones intermedias de noviembre, el Partido Republicano enfrenta la posibilidad de perder el control tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, en momentos en que la aprobación del presidente Donald Trump registra una marcada caída y el costo de vida se convierte en una de las principales preocupaciones de los votantes estadounidenses.
Según la media de RealClearPolitics y nuevos sondeos de The New York Times/Siena y CNN publicados este fin de semana, la aprobación de Trump se sitúa alrededor del 40% o por debajo en varios estados en disputa. A nivel nacional, su aprobación sobre el manejo del costo de vida cae hasta el 32%.
El escenario representa un cambio significativo respecto a seis meses atrás, cuando el mapa electoral del Senado parecía más favorable para los republicanos.
Actualmente, el Partido Republicano mantiene una mayoría de 53 a 47 en el Senado. Para arrebatarle el control de esa cámara, los demócratas necesitan conquistar cuatro escaños adicionales.
Las proyecciones de FiveThirtyEight y del Centro de Política de la Universidad de Virginia muestran un panorama altamente competitivo, con varias contiendas que podrían resultar determinantes para definir qué partido controlará el Senado.
ESTADOS CLAVES EN LA BATALLA POR EL SENADO
En Carolina del Norte, el exgobernador demócrata Roy Cooper lidera las encuestas, mientras un super PAC republicano redujo aproximadamente un tercio de su inversión publicitaria en el estado, un territorio donde Trump consiguió importantes victorias electorales.
En Texas, el demócrata James Talarico aventaja por 2.4 puntos al republicano Ken Paxton, mientras que en Ohio, el demócrata Sherrod Brown mantiene una ventaja de 2.6 puntos.
La competencia también permanece cerrada en Alaska, donde la demócrata Mary Peltola aparece dos puntos por delante, y en Maine, donde el demócrata Troy Jackson supera por 2.4 puntos a la veterana senadora republicana Susan Collins.
En Georgia, el demócrata Jon Ossoff mantiene ventaja sobre el republicano Mike Collins, convirtiendo al estado nuevamente en uno de los principales campos de batalla electoral.
EL VOTO LATINO Y EL COSTO DE VIDA
Uno de los factores que podría tener un peso importante en las elecciones es el comportamiento del electorado hispano, un sector clave en la victoria presidencial de Trump en 2024.
Una encuesta de NBC/Telemundo publicada el domingo señala que los votantes latinos prefieren por un margen de 24 puntos que los demócratas obtengan el control del Congreso.
Según esos datos, solamente el 27% de los latinos consultados aprueba el desempeño general de Trump, mientras apenas el 20% aprueba su manejo del costo de vida.
Otro sondeo realizado por BSP Research entre 1,353 votantes latinos registrados en Arizona, Florida, Georgia, Carolina del Norte, Ohio, Pensilvania y Texas muestra cambios en las preferencias de este importante segmento electoral.
De acuerdo con el estudio, los demócratas obtendrían entre seis y diez puntos más del voto hispano que los conseguidos por Kamala Harris durante las elecciones presidenciales de 2024.
En Pensilvania, por ejemplo, el respaldo republicano entre los latinos caería del 37% registrado anteriormente al 26%, una disminución de 11 puntos.
LA ECONOMÍA PASA AL CENTRO DEL DEBATE
El panorama electoral también muestra un cambio en las principales preocupaciones de los estadounidenses. La inmigración continúa siendo un tema importante, pero la economía y el costo de vida adquieren cada vez mayor peso en la decisión de los votantes.
Estados como Iowa, Kansas y Michigan presentan igualmente contiendas muy competitivas, aumentando la importancia de cada escaño en la lucha por el control del Congreso.
A pocas semanas de las elecciones de noviembre, republicanos y demócratas intensifican sus campañas en los estados decisivos. Las encuestas reflejan una competencia abierta y estrecha, mientras millones de estadounidenses se preparan para decidir en las urnas qué partido controlará el Congreso durante los próximos dos años.
