Roma, Italia. — La salida de República Dominicana del mapa del hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) obedece a un modelo combinado de incremento en la producción agrícola local, alza salarial y ampliación de los programas de asistencia social, sostuvo este lunes el presidente Luis Abinader durante su intervención en el Foro Mundial de la Alimentación 2026.
Ante el plenario internacional reunido en la capital italiana, el jefe de Estado resaltó que la prevalencia de la subalimentación en el territorio dominicano experimentó un drástico descenso, al pasar del 21.3 % a situarse por debajo del 2.5 %.
«Combatir el hambre nunca ha sido para mí una política social más, es una obligación moral», aseveró el mandatario, quien enfatizó que la reducción del hambre exige un compromiso directo con el sector productivo en las zonas rurales.
Soberanía alimentaria e indicadores económicos
Durante su alocución, Abinader precisó que el campo dominicano satisface actualmente más del 85 % de la demanda nacional de alimentos. Detalló que, entre 2004 y 2024, el índice de producción alimentaria por habitante registró un crecimiento del 122.3 %, impulsado por el acceso a crédito, tecnología y tecnificación para pequeños y medianos agricultores.
En el plano macroeconómico y social, el gobernante presentó un balance del impacto de las políticas públicas en el poder adquisitivo:
Pobreza monetaria: Se redujo del 41.1 % registrado en 2015 al 17.3 % en 2025. Las proyecciones oficiales contemplan un descenso adicional hasta el 14 % para el cierre de 2026.
Pobreza extrema: Pasó del 8.7 % al 2.2 % en la última década.
Ingreso real: Durante el período 2020-2025, el ingreso real de los hogares creció un 20 %, apalancado por alzas al salario mínimo real.
Escudo social y protección frente a la sequía
En materia de subsidios, el mandatario ponderó el fortalecimiento de la red de protección pública. Subrayó que la cobertura de la alimentación escolar alcanzó a más de 2.2 millones de estudiantes en 2025, mientras que programas como Aliméntate y Bono Gas duplicaron su alcance para beneficiar a 1.4 millones de hogares. Asimismo, mencionó el despliegue diario de 183,000 raciones de comida caliente mediante 163 comedores económicos.
En el ámbito agrícola, defendió las intervenciones estatales de mercado, señalando que el Gobierno aplicó subsidios directos a insumos como la urea para frenar costos de producción. «Hicimos un estudio que indicaba que, si dejábamos los precios flotar, un 30 % de los pequeños productores habrían salido del mercado», explicó.
De cara a los desafíos climáticos, Abinader anunció la implementación del plan de acciones anticipatorias para la sequía agrícola 2026-2027, enfocado en la conservación de cuencas e infraestructuras de riego, al tiempo que instó a los organismos globales a mantener la cooperación técnica y financiera con las naciones en desarrollo.
