San Juan de la Maguana. — La combinación de períodos secos cada vez más extensos, temperaturas en ascenso y el impacto del fenómeno de El Niño coloca en riesgo crítico la producción de habichuelas en la provincia San Juan, enclave agrícola que aporta el 60 % del área sembrada de este rubro en República Dominicana y el 80 % de las semillas utilizadas a nivel nacional.
La advertencia fue formulada por Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), quien explicó que el déficit de precipitaciones que habitualmente afecta al cultivo entre abril y mayo durante su fase de crecimiento podría prolongarse hasta el mes de julio, afectando de lleno la etapa de fructificación y estimulando la proliferación de plagas como la mosca blanca.
«San Juan es el granero del Sur, y lo que ocurra con el agua en este valle se sentirá en la mesa de todos los dominicanos. Con El Niño provocando temperaturas récord y menos lluvias sobre el país, en San Juan se juega una parte importante de la seguridad alimentaria nacional», enfatizó el funcionario.
Escenarios climáticos y estrés hídrico actual
Las proyecciones se fundamentan en el estudio Adapt´Action, desarrollado por el CNCCMC junto a la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). De acuerdo con los modelos de altas emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura media mensual en San Juan ascendería del rango actual de 21-24 °C a uno de 24-27 °C para el año 2050.
Asimismo, proyecciones desarrolladas por CATHALAC y Energeia Network estiman una caída en las precipitaciones de entre 26 % y 32 % hacia finales de siglo. Puig precisó que el estrés hídrico ya es una realidad en la zona: entre el 11 y el 20 de febrero de 2026, la estación meteorológica de Arroyo Loro registró apenas 0.2 milímetros de lluvia.
A esto se suma la advertencia de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre la intensificación del fenómeno de El Niño a finales de 2026, extendiéndose hasta febrero de 2027, lo que coincide con los pronósticos del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) sobre lluvias deficitarias en el país.
Vulnerabilidad en el pequeño productor e infraestructura
El titular del CNCCMC remarcó que los pequeños agricultores son los más golpeados por la variabilidad climática debido a la falta de sistemas de almacenamiento, el difícil acceso al crédito y la escasa cobertura de seguros agrícolas frente a las fluctuaciones en la presa de Sabaneta.
Para contrarrestar esta vulnerabilidad, se ejecutan proyectos de modernización de infraestructura hidráulica en los canales Guanito-San Juan, San Juan-Jínova y Hato del Padre a través del Indrhi, iniciativa que abarca 84,000 tareas de tierra y beneficia a cerca de 1,500 productores con un financiamiento no reembolsable de un millón de dólares otorgado por el Banco Mundial. Asimismo, en marzo de 2026 se rehabilitaron las estaciones de bombeo de Sabana Los Jobos y Pedro Santana para proteger el riego en 5,340 tareas agrícolas.
