El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), en colaboración con los ayuntamientos del Gran Santo Domingo, ha puesto en marcha un programa de levantamiento y ordenamiento de las paradas de motoconchos. El objetivo principal es garantizar que estos puntos operen en espacios seguros para los peatones y bajo el estricto cumplimiento de las normativas vigentes.
Actualmente, el proyecto se desarrolla en una primera etapa de diagnóstico. Las autoridades se concentran en geolocalizar las paradas municipales y auditar que la federación correspondiente esté al día con el pago de los arbitrios por el uso del suelo. Según explicó el director de Transporte de Pasajeros del Intrant, teniente coronel Reyes Valle, este censo es un requisito indispensable antes de otorgar las licencias formales de operación, tal como lo manda la Ley 63-17.
Requisitos para la formalización Para recibir el aval oficial, el espacio físico de la parada debe ser declarado apto. Asimismo, los motoconchistas deberán demostrar que poseen la licencia de conducir categoría 1, seguro de ley vigente y la matrícula del vehículo debidamente revisada.
Una vez superada esta fase regulatoria, el Intrant implementará un sistema de identificación visual. Los trabajadores portarán chalecos con colores específicos por parada, los cuales incluirán su fotografía y un código único vinculado a su historial y permiso de operación. Aunque el plan piloto arrancó en la capital, se contempla su expansión paulatina a todas las provincias del país.
La postura del sector Desde la Federación Nacional de Motoconchistas (Fenamoto), su presidente Óscar Almánzar aclaró que el gremio lleva casi tres décadas identificando sus paradas para diferenciarse de los motoristas particulares. Almánzar apuntó que, de los 3.8 millones de motocicletas que transitan a nivel nacional, el motoconcho organizado no supera el 2%.
El dirigente instó a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) a agilizar la emisión de chapas y matrículas para todo el parque vehicular de dos ruedas y lamentó que el sector formalizado sea siempre el «blanco más fácil» de las fiscalizaciones debido a que ya están ubicados. Finalmente, Almánzar destacó el compromiso de Fenamoto con la educación vial y anunció la próxima apertura del Centro de Atención al Motociclista (CAM), una iniciativa que ofrecerá formación técnica y psicológica con el respaldo de diversas instituciones del Estado.