Clamor social se intensifica en San Cristóbal y Santo Domingo Este ante la falta de respuestas de las autoridades.
Santo Domingo.– La tensión social vuelve a desbordarse en las calles de la República Dominicana. Apenas dos semanas después del deceso del joven Darlyn Mercado, la indignación colectiva ha cobrado un nuevo impulso. Familiares y comunitarios de San Cristóbal y Santo Domingo Este se movilizaron masivamente para exigir el esclarecimiento de las muertes de Miguel Antonio Lucas Paredes y Rawel Sierra, eventos en los que se señala de manera directa el accionar de agentes de la Policía Nacional.
Tensión en San Cristóbal: Un féretro ante el destacamento
En un acto de profunda impotencia, allegados a Miguel Antonio Lucas Paredes trasladaron su féretro hasta las afueras de la dotación policial de San Cristóbal. Según los testimonios de sus familiares, Lucas Paredes fue arrestado sin orden judicial por un capitán de la Dirección Central de Inteligencia (Dintel), bajo la sospecha de estar vinculado a la venta ilegal de lotería.
El ciudadano permaneció bajo custodia varios días, período en el cual denunció haber sido golpeado y manifestado quebrantos de salud sin recibir la debida atención médica. Tras ser entregado a sus parientes en un estado sumamente delicado, fue ingresado en el Hospital Regional Docente Juan Pablo Pina, donde finalmente falleció.
Por su parte, el vocero del cuerpo del orden, Diego Pesqueira, declaró que la institución se encuentra a la expectativa de los resultados de la autopsia. La versión preliminar de la Policía sostiene que el hombre fue detenido en flagrante delito, despachado posteriormente y que su complicación médica se originó tras abandonar la dotación.
Exigencia de respuestas en Santo Domingo Este
De manera simultánea, la Fiscalía de Santo Domingo Este fue el escenario de otra manifestación. Con pancartas que rezaban «Policía no me mate», los allegados de Rawel Sierra, un joven de 18 años con autismo, exigieron que se identifique y procese al agente responsable de su muerte.
Sierra perdió la vida hace casi un mes tras recibir un impacto de bala en la cabeza mientras salía a comprar comida, en el marco de una protesta por apagones en el sector Brisas del Este. Los familiares denunciaron el preocupante silencio de las autoridades, quienes aún no han presentado avances significativos en la investigación.