Miami.– La dinámica atmosférica global presenta una marcada disparidad entre cuencas oceánicas impulsada por el fenómeno de «El Niño». Mientras el océano Pacífico registra una intensa actividad simultánea de tres ciclones de gran categoría, el Atlántico se mantiene inusualmente moderado debido a fuertes vientos cortantes (cizalladura) que inhiben el desarrollo de sistemas mayores.
Según reportes del Centro Nacional de Huracanes de EE. UU. (NHC), se mantienen cinco ciclones tropicales activos a escala regional, sumados a un sistema extratropical que afecta el noreste de Norteamérica.

Extrema intensidad en la cuenca del Pacífico
El océano Pacífico concentra los fenómenos meteorológicos de mayor severidad en el hemisferio:
Huracán Polo (Categoría 5): Presenta vientos sostenidos de 290 km/h (180 mph) frente a la costa occidental de México con trayectoria hacia Baja California Sur, catalogado como uno de los sistemas de intensificación más rápida registrados.
Huracán Nolo (Categoría 4): Registra vientos de 210 km/h (130 mph) al sur del archipiélago de Hawái, manteniendo bajo amenaza de inundaciones a la Isla Grande.
Huracán Odalys (Categoría 3): Desplaza vientos de 185 km/h (115 mph) a unos 1,580 kilómetros al suroeste de Baja California, internándose en aguas abiertas.
Actividad reducida en el Atlántico y eventos extratropiacales
En contraste, la cuenca del Atlántico reporta únicamente dos tormentas tropicales de menor escala: Fay, localizada en el Atlántico central sin peligro para tierra firme, y Gonzalo, ubicada cerca de las islas de Cabo Verde.

Paralelamente, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el NWS monitorean un ciclón extratropical de núcleo frío (nor’easter) sobre la costa este de Estados Unidos, responsable de vientos de 96 km/h (60 mph) e inundaciones costeras en sectores de Nueva York y Long Island, aclararando que se trata de una tormenta invernal/costera no vinculada genéticamente a los ciclones tropicales del Pacífico.