El Gobierno estadounidense movilizó de urgencia a sus equipos de élite de rescate de Virginia y California para localizar sobrevivientes, en medio de un balance de víctimas que no deja de subir.
Respuesta inmediata desde Washington
La Administración de Donald Trump anunció una asistencia humanitaria de 150 millones de dólares para apoyar a Venezuela tras el histórico doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que azotó al país. La orden del Ejecutivo estadounidense activó un despliegue de emergencia coordinado por el Departamento de Estado, el Comando Sur y unidades especializadas de las Fuerzas Armadas para trasladar insumos y personal a las zonas de desastre.

Por instrucción directa de la Casa Blanca, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó el envío inmediato de los prestigiosos contingentes de búsqueda y rescate urbano de los condados de Fairfax (Virginia) y Los Ángeles (California). La prioridad absoluta de estas brigadas de élite es aprovechar la ventana crítica de las primeras 72 horas para localizar de forma aérea y terrestre a civiles atrapados bajo las estructuras colapsadas.
Distribución de fondos y logística militar
De la partida financiera aprobada, 50 millones de dólares serán gestionados de manera bilateral con organizaciones no gubernamentales que ya operan en el terreno, tales como el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Visión Mundial y Samaritan’s Purse. Los 100 millones de dólares restantes se inyectarán de forma mancomunada en los fondos de asistencia de las Naciones Unidas (OCHA).
El soporte de Washington también contempla el uso de aviones militares de ala fija y helicópteros del Comando Sur, esenciales para sortear el colapso vial y transportar hospitales de campaña, medicamentos y alimentos directamente a las comunidades aisladas en la franja costera.
«La prioridad inmediata es salvar vidas. Nuestros equipos de rescate ya están en el terreno cooperando con las autoridades locales», enfatizó el secretario de Estado, Marco Rubio.

Una catástrofe sin precedentes en un siglo
El balance de los sismos que ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia sitúa provisionalmente la tragedia en más de 188 fallecidos, 1,520 heridos y al menos 157 desaparecidos, convirtiéndose en el evento telúrico más destructivo que sufre Venezuela en más de cien años. Los efectos del temblor fueron de tal magnitud que obligaron a evacuar edificios en puntos tan distantes como la Amazonia brasileña, a 1,700 kilómetros de Caracas.
La Guaira sigue siendo el epicentro de la devastación. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) emitió una alerta estadística advirtiendo que, debido a la alta densidad poblacional y las debilidades estructurales de los edificios de la zona, existe una probabilidad del 33% de que la cifra final de víctimas fatales termine escalando entre los 1,000 y los 10,000 fallecidos.

Cooperación en un nuevo tablero diplomático
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, agradeció públicamente la rápida reacción del Gobierno de Trump y de los mandatarios de la región que se han sumado al auxilio, como México, El Salvador y Chile.
Analistas internacionales destacan que este nivel de cooperación bilateral sin precedentes es el reflejo del nuevo panorama político de la nación caribeña, dándose meses después de la detención de Nicolás Maduro y en pleno proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington.