Santo Domingo, R.D. – Las relaciones entre Cuba y República Dominicana se mantienen bajo tensión internacional luego de que La Habana elevara sus reclamos por el retiro de nueve funcionarios de su misión diplomática en el país, medida adoptada por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) dominicano a mediados de agosto.
La vicecanciller cubana, Josefina Vidal, criticó la postura del Gobierno dominicano al sostener que no se han presentado justificaciones formales sobre la decisión, atribuyendo la medida a presuntas presiones de Estados Unidos. Por su parte, la Cancillería dominicana reiteró que mantendrá en reserva los motivos que motivaron la solicitud de salida, fundamentada en las facultades de discreción y soberanía que le otorga la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
El impase diplomático trasciende en medio de reportes periodísticos que vinculan la medida con la detección de agentes de seguridad cubanos no autorizados en instalaciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Según las investigaciones, dichos efectivos habrían ingresado a recintos deportivos incluso utilizando indumentaria de otras delegaciones para vigilar a sus atletas y frenar posibles deserciones, lo que provocó la intervención de los organismos de seguridad locales.
A pesar de las posturas encontradas y la negativa de La Habana sobre irregularidades en su delegación, las autoridades dominicanas han enfatizado que el asunto se manejará bajo estricta reserva institucional para preservar los canales diplomáticos con la nación caribeña.