La Habana — El Ministerio de Salud Pública (Minsap) de Cuba ha lanzado una alarmante advertencia sobre la situación del sector sanitario en la isla. Según las autoridades, el endurecimiento del bloqueo económico y energético impuesto por Estados Unidos ha impactado de forma crítica la atención médica, provocando listas de espera masivas y poniendo en riesgo el control epidemiológico del país.
Cifras críticas en los hospitales cubanos
La viceministra del Minsap, Carilda Peña García, detalló en la televisión estatal las graves consecuencias de las sanciones de Washington, que limitan el acceso a combustibles, insumos médicos y financiamiento. El balance actual refleja una situación límite:
Cirugías en espera: Un total de 95,555 personas aguardan por una intervención quirúrgica; de ellas, 5,152 padecen enfermedades oncológicas.
Tratamientos de hemodiálisis afectados: 2,888 pacientes sufren interrupciones en su terapia sistemática debido a los continuos fallos de agua y electricidad.
Infraestructura deteriorada: Se reportan hospitales sin ascensores operativos, deficiencias en servicios de lavandería, problemas estructurales en los edificios y dificultades de transporte para trasladar insumos y personal médico.
A pesar del panorama, Peña García aseguró que la estrategia oficial consiste en aplicar una «reingeniería» de recursos bajo la premisa de no cerrar ninguna unidad de salud y optimizar al máximo los insumos disponibles.
Alerta epidemiológica por el verano y la basura
La combinación de las altas temperaturas, la humedad y la acumulación de desechos por falta de combustible para su recogida ha encendido las alarmas ambientales. Las autoridades advierten que estas condiciones favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue y el chikunguña.
Aunque actualmente la tasa de casos sospechosos es baja, el dengue es endémico en la isla, por lo que no se descartan brotes localizados. Asimismo, se ha pedido especial atención ante el aumento estacional de las enfermedades diarreicas agudas, que afectan principalmente a menores de un año y ancianos.
Por su parte, Madeleine Rivera, directora de vigilancia antivectorial, señaló que aunque cuentan con productos como el abate e insecticidas de alta efectividad, la escasez de combustible frena las tareas de fumigación. El Gobierno cubano reitera que las sanciones estadounidenses aplicadas desde inicios de 2026 son el principal detonante del desabastecimiento generalizado que golpea a la isla.