Santo Domingo — El bolsillo de los dominicanos podría recibir un respiro en el mediano plazo. El Gobierno dominicano contempla mantener congelados los precios de los combustibles durante los próximos tres meses, una medida que entrará en vigor inmediatamente después del «ajuste» que se aplicará este viernes.
Sin embargo, esta tregua no es un cheque en blanco: dependerá estrictamente de que el precio del petróleo de referencia internacional no sobrepase la barrera de los 95 dólares por barril.
El factor internacional y el costo del subsidio
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, explicó que esta estrategia busca amortiguar el impacto inflacionario provocado por la crisis geopolítica derivada de la guerra de Irán.
«El Gobierno se compromete, luego de un pequeño ajuste mañana adicional, a congelarlo durante tres meses, siempre y cuando el petróleo no pase de los 95 dólares, porque si no el subsidio se hace insostenible», advirtió el funcionario.
El Estado dominicano ha estado asumiendo una carga fiscal masiva para contener los precios. En los momentos más críticos, el subsidio semanal osciló entre los 1,600 y 1,700 millones de pesos.
No obstante, tras el reciente incremento del 15% en las bombas locales y una ligera moderación en los mercados externos durante las últimas dos semanas, la presión financiera para el Gobierno ha bajado, situándose actualmente entre los 800 y 1,000 millones de pesos semanales.
Un escenario de alta volatilidad
A pesar de la tregua proyectada, el panorama sigue siendo incierto. El ministro Díaz señaló que, aunque la comunidad internacional realiza esfuerzos para estabilizar los mercados y detener el conflicto armado, la incertidumbre persistirá.
Incluso si la guerra concluyera en el corto plazo, los analistas prevén que la volatilidad en los precios del crudo se mantendrá, por lo que el cumplimiento de los tres meses de congelación estará atado al día a día del mercado energético global.