La Dirección General de Migración (DGM) ha transformado su estrategia operativa para combatir a las redes de tráfico de migrantes que operan en la frontera dominico-haitiana. Tras detectar que los traficantes poseen una alta capacidad de adaptación cambiando sus rutas hacia provincias como Elías Piña o Pedernales tan pronto se intensifican los controles en Dajabón, la institución implementó un sistema de interdicciones simultáneas y nacionales para evitar el denominado «efecto globo».
Esta renovación táctica, apoyada por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, ha llevado a la DGM a pasar de una postura reactiva a una planificación orientada a metas específicas, logrando cifras sin precedentes en el control migratorio del país.
Balance de gestión: Cifras récord de deportación
El endurecimiento de las políticas de interdicción migratoria se refleja directamente en las estadísticas oficiales ofrecidas por la institución:
Periodo Octubre 2024 – Junio 2026: Se alcanzó la cifra récord de 670,500 deportaciones en total.
Primer semestre de 2026: Se registraron 196,321 devoluciones, promediando la detención de unas 1,000 personas en condición irregular cada día.
Despliegue operativo: La DGM incrementó su fuerza de campo de apenas 200 agentes a 1,935 efectivos desplegados en todo el territorio nacional, completando más de 6,500 operativos coordinados con tecnología de monitoreo en tiempo real.
Tolerancia cero: Depuración interna y control de abusos
Ante los recientes sometimientos a la justicia de agentes migratorios por malas prácticas, la dirección general de la DGM defendió la efectividad de sus órganos de control interno, como Asuntos Internos y Contrainteligencia, asegurando que los arrestos demuestran que las alertas internas están funcionando.
«La DGM mantiene una política de tolerancia cero a las conductas que se apartan de la ley, la ética pública o los principios que rigen el servicio público. Ningún servidor público está por encima de la ley», enfatizó la institución.
Como resultado de esta política de depuración y cumplimiento de la Ley de Función Pública, entre octubre de 2024 y junio de 2026 se ejecutaron 423 desvinculaciones de personal tras comprobarse comportamientos contrarios a las normas éticas e institucionales.
Desafíos humanos y protocolos de vulnerabilidad
El personal de migración enfrenta extremas condiciones climáticas, estrés térmico y fatiga física debido al uso de equipos de protección (chalecos y cascos) bajo altas temperaturas o lluvias. Para contrarrestar el impacto psicológico de estas jornadas, la DGM mantiene un acuerdo de asistencia con la Sociedad Dominicana de Psiquiatría.
Asimismo, la institución aclaró los límites de sus competencias frente a las críticas de organismos internacionales:
Frontera: La vigilancia del borde fronterizo terrestre corresponde exclusivamente al Ejército y al CESFRONT; la DGM solo administra los cuatro cruces formales.
Parturientas y menores: Se aplican estrictamente los códigos de protección de menores (Ley 139-06) y convenios de salud. En el caso de mujeres embarazadas, Migración solo interviene y evalúa el estatus migratorio una vez que el centro médico firma el alta formal (72 horas en parto natural y 7 días en cesáreas).