Caracas.-En un giro dramático tras la incursión militar del pasado 3 de enero, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que el campo de batalla se traslada ahora a las embajadas. Rodríguez calificó de «agresión criminal» la operación estadounidense que dejó 100 muertos y terminó con el arresto de Nicolás Maduro, pero aseguró que la respuesta de su gobierno será estrictamente diplomática.
Mientras funcionarios del Departamento de Estado ya se encuentran en Caracas para rehabilitar la sede de Baruta, Donald Trump elogió la «inteligencia» del actual gobierno interino al cooperar tras la caída de Maduro. «Parecen ser un aliado», afirmó el mandatario desde la Casa Blanca, dejando claro que el objetivo final es expulsar a Rusia y China del tablero venezolano.