Durante una emotiva misa fúnebre, el asesinado policía de origen dominicano Wilbert Mora, de 27, fue honrado con una promoción póstuma a detective de primer grado.

Por segunda vez en menos de una semana, un mar azul se congregó en la Catedral de San Patricio este miércoles para dar una despedida solemne al oficial Mora.

Familiares Wilbert Mora, participaron en el último adiòs, junto al alcalde Eric Adams, miembros de la uniformada y la comunidad dominicana que estuvo presente.
Luego de finalizada la eucaristía, la hermana del oficial habló en representación de la familia, dijo que las autoridades neoyorquinas saben quiénes son los responsables de que tragedias como estas continúen sucediendo, y pidió “tomar acción” para el cese de la delincuencia.
“Ahora solo me pregunto cuántos Wibert, cuántos Jason, cuántos oficiales más deberán perder sus vidas para que este sistema cambie. Lo que sí sé y ustedes también, es quienes son los responsables de evitar que estas tragedias continúen sucediendo”, dijo la hermana del oficial dominicano.
“Legisladores, este crimen terminó con la vida de dos jóvenes ejemplares que solo dieron lo mejor de ellos a su ciudad… tomen acción, ya basta”, continuó.
La joven, hermana mayor de Mora, dijo que siempre temió que por los altos niveles de delincuencia que sufre la ciudad, su hermano tomara el camino incorrecto, y que sintió un alivio al saber que Wilbert decidió entrar a la policía.