Alerta global por seguridad alimentaria: El 40 % de los alimentos frescos se echa a perder antes de consumirse

Janet Báez
3 Min Read

Expertos en el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica proponen el uso de aditivos naturales y etiquetas inteligentes para frenar las pérdidas agroindustriales.

Santo Domingo. – El verdadero reto de la seguridad alimentaria mundial ya no es producir comida en masa, sino lograr que llegue sana y salva a la mesa. Actualmente, cerca del 40 % de los alimentos frescos se deteriora en las etapas de transporte, conservación y distribución antes de que el consumidor final pueda aprovecharlos.

Este alarmante dato fue expuesto por la doctora Evelina Quiroga, especialista de la Universidad Nacional de San Luis (Argentina), durante el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica (XXI CIC 2026), un evento organizado en el país por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).

La doctora Evelina Quiroga, especialista en enzimas y materiales de la Universidad Nacional de San Luis. (FUENTE EXTERNA)

Más allá de la cantidad: El reto de conservar mejor

Para la experta en enzimas y materiales, el foco del debate agrícola debe cambiar de dirección de manera urgente.

«El gran desafío no es cuánto se produce, sino cómo lo produzco para no tener ese excesivo porcentaje de pérdida», puntualizó Quiroga durante su conferencia.

Lejos de ser un problema aislado, esta pérdida masiva afecta a toda la cadena de suministro global. No obstante, la especialista destacó que regiones como América Latina y el Caribe tienen una ventaja competitiva: su enorme diversidad agroindustrial, la cual puede servir como el escenario ideal para liderar innovaciones científicas que mitiguen este desperdicio.

Innovación científica: Conservantes naturales y empaques del futuro

Para frenar el deterioro sin saturar los productos de químicos, la comunidad científica avanza en dos frentes clave alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la FAO:

Conservación de origen vegetal: Se busca sustituir los aditivos sintéticos tradicionales por compuestos naturales derivados de plantas. Estos no solo alargan la vida útil del alimento, sino que le añaden valor nutricional.

Etiquetas inteligentes: Dispositivos tecnológicos integrados en los empaques que cambian de color o alertan al consumidor (y al comerciante) si el producto ha perdido la cadena de frío o si su estado ya no es óptimo para el consumo.

La experta concluyó que alcanzar una alimentación segura y sostenible requiere equilibrar la producción de bajo costo con tecnologías que protejan el medio ambiente y mejoren la calidad de vida de la población.

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