WASHINGTON — El Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó este viernes una inyección de 1.000 millones de dólares destinada a fortalecer la agenda de seguridad y lucha antidrogas del recién posesionado gobierno del presidente Abelardo de la Espriella en Colombia.
El anuncio, alineado con la administración del mandatario estadounidense Donald Trump, busca marcar un contrapunto estratégico respecto al periodo anterior del expresidente Gustavo Petro y ratificar una «renovada alianza» entre Bogotá y Washington.
Ejes clave del paquete de asistencia
El fondo multimillonario, que será gestionado en coordinación con el Congreso de EE. UU., contempla un amplio despliegue técnico y logístico enfocado en varios frentes estratégicos:
Lucha contra el narcotráfico: Incremento significativo de las operaciones de interdicción de cocaína, erradicación masiva de cultivos ilícitos y persecución directa a las finanzas del crimen organizado.
Fortalecimiento militar: Transferencia de tecnología de punta y la realización de operaciones tácticas coordinadas para recuperar el control estatal en zonas vulnerables.
Seguridad fronteriza y social: Programas dedicados al freno de los flujos migratorios irregulares y mecanismos de prevención contra el reclutamiento forzado de menores por parte de grupos armados.
Una agenda bilateral ampliada
Más allá del ámbito militar, el Departamento de Estado precisó que esta nueva fase diplomática abre la puerta a acuerdos de cooperación en sectores de alto valor económico como energía, minerales críticos, infraestructura, tecnología y energía nuclear civil.
La delegación estadounidense presente en la toma de posesión, encabezada por el fiscal general en funciones Todd Blanche, dejó clara la firme intención de Washington de consolidar un bloque de seguridad unificado con los ejecutivos afines de la región.