En medio del inédito escenario político que atraviesa Venezuela tras la detención del depuesto mandatario Nicolás Maduro, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, rechazó categóricamente las acusaciones que sugieren una entrega de la soberanía nacional a los Estados Unidos.
Durante una entrevista concedida a la revista Time, Rodríguez sostuvo que la administración transitoria busca entablar un canal de comunicación constructivo y de buena fe con Washington, priorizando la estabilización del país tras la reconfiguración del poder.
«Mi estrategia actual y futura siempre ha sido garantizar la paz y la tranquilidad en el país, así como el bienestar social y económico», puntualizó la mandataria interina al defender las decisiones del nuevo Ejecutivo.
Un giro estratégico en las relaciones bilaterales
Las declaraciones coinciden con encuentros recientes entre representantes de ambas naciones entre ellos el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, lo que refleja un cambio pragmático en la diplomacia bilateral.
Ejes prioritarios: La hoja de ruta del gobierno encargado centra sus esfuerzos en la recuperación económica, la paz social y el restablecimiento de la estabilidad interna.
Escenario internacional: La comunidad global mantiene un estrecho seguimiento a la transición venezolana para determinar el alcance del nuevo liderazgo y la proyección de sus alianzas estratégicas con la Casa Blanca.