El gobierno italiano ha elevado la tensión diplomática en Europa al sugerir la suspensión temporal de los acuerdos de Schengen con España. La propuesta surge como reacción a la reciente llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma de Ceuta a través del espigón de El Tarajal.
El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, expresó públicamente su respaldo a restringir la libre circulación con el territorio español, argumentando que la «inmigración irregular e incontrolada representa un peligro para la seguridad nacional».
«Las imágenes que llegan desde Ceuta demuestran cómo la decisión del Gobierno de Madrid de otorgar la ciudadanía española […] a más de 500.000 inmigrantes irregulares es profundamente errónea e incentiva el tráfico de seres humanos», aseveró el canciller italiano a través de sus canales oficiales.
La respuesta diplomática y la situación en el terreno
La postura de Roma se produce tras una jornada de alta presión fronteriza en la que miles de personas en su mayoría jóvenes, aunque también familias con menores bordearon los pasos fronterizos entre Marruecos y Ceuta.
Coordinación bilateral: Madrid y Rabat han acordado agilizar los mecanismos de devolución para restablecer el control en la zona fronteriza a la brevedad.
Gestión en el área: El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, enfatizó que ambos países trabajan de forma conjunta para retornar a la normalidad, mientras que las autoridades del Ministerio del Interior se han desplegado sobre el terreno para coordinar la respuesta operativa.