Lima.— En una decisión judicial de gran impacto político, el Tribunal Constitucional (TC) de Perú anuló por completo el proceso penal y la condena de 15 años de prisión contra el expresidente Ollanta Humala (2011-2016), disponiendo la restitución de su libertad de forma inmediata.
La máxima corte del país acogió un recurso de habeas corpus a favor del exmandatario, al determinar que se violaron los principios constitucionales de legalidad y tipicidad penal durante la investigación por lavado de activos relacionada con la supuesta financiación irregular de sus campañas electorales en 2006 y 2011.
El argumento clave: no era delito al momento de los hechos
El fallo argumenta que durante los comicios de 2006 y 2011 —fechas en que la Fiscalía acusaba a Humala de haber recibido aportes no declarados de la constructora brasileña Odebrecht y del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva— la recepción de fondos de campaña no estaba tipificada bajo la figura de lavado de activos en el Código Penal peruano.
Por consiguiente, la corte dictaminó que pretender aplicar esa figura legal de forma retroactiva supuso una «imputación sin sustento jurídico», declarando la nulidad absoluta de la sentencia condenatoria impuesta en 2025 y de todos los actuados judiciales del caso, que también involucraban a su esposa, Nadine Heredia, y a la dirigencia de su partido.
Efecto dominó y precedente judicial
Esta resolución se alinea con el criterio previo aplicado por el propio magistrado a favor de la líder política Keiko Fujimori, a quien también le archivaron cargos por financiamiento de campaña bajo la premisa de la falta de tipificación de la falta al momento de cometerse.
Con este fallo, Ollanta Humala se convierte en el primer exjefe de Estado sentenciado por la trama del caso Lava Jato en Perú que logra la invalidez de su condena y sale del penal de Barbadillo. La notificación final ha sido enviada al Juzgado de Investigación Preparatoria correspondiente para que ejecute el mandato de excarcelación de inmediato.