MADRID, ESPAÑA.– Ni el sofocante calor de la tarde ni las más de ocho horas de espera hicieron mella en la fe de la juventud española. En el primero de los seis días de su visita oficial a España, el papa León XIV se dio este sábado su primer gran baño de masas en Madrid, reuniendo a más de medio millón de personas en una histórica e inolvidable Vigilia de Oración que desbordó el céntrico Paseo de la Castellana.
«¡Que el papa está en Madrid, chavales. Que ya está con nosotros!», resonaba por los altavoces desde tempranas horas de la tarde, encendiendo los ánimos de delegaciones católicas llegadas desde todos los rincones del país: Murcia, Burgos, Orihuela, Almería y Huelva, entre otras provincias, se unieron en un solo coro.
El momento cumbre de la jornada se vivió pocos minutos antes de las 20:30 horas. El sobrevuelo de helicópteros y el despliegue policial anunciaron lo que la multitud rugiente esperaba. A los acordes del himno oficial «Alza la mirada», el papamóvil hizo su entrada por la Castellana desatando una auténtica locura colectiva entre lágrimas de emoción, banderas del Vaticano ondeando y el ya clásico cántico: «Aquí está la juventud del papa».
Sonriente y visiblemente conmovido, León XIV no dejó de saludar a los fieles e incluso detuvo su marcha para besar a una niña pequeña que sus padres acercaron al cordón de seguridad.
Una marea de color bajo el lema «Alza tu mirada»
La gigantesca arteria madrileña, que conecta la plaza de San Juan de la Cruz con la plaza de Lima, se transformó en un festival de música, cantos y juegos donde la Iglesia católica sacó músculo para demostrar su vigencia. Vestidos con camisetas oficiales estampadas con la figura de un león y el lema de la jornada, los asistentes compartieron una espera larga pero pacífica y ejemplar.
«Es un regalo ver al papa y a la Iglesia viva», comentaba emocionado Javier, director espiritual de un seminario de Murcia que encabezó una comitiva de 400 personas.
A pesar de las altas temperaturas, el balance sanitario fue sumamente positivo. Aunque las carpas de atención médica recibieron a decenas de personas afectadas por el calor, los servicios de emergencia confirmaron que no se registraron incidentes de gravedad gracias a la constante distribución de agua por parte del equipo de voluntarios.
Con esta primera e impactante muestra de afecto, el pontífice inicia una intensa agenda en territorio español, dejando claro desde su primer día que la conexión con las nuevas generaciones sigue siendo uno de los pilares fundamentales de su pontificado.