Washington, D.C.- Durante el último año, esta ciudad fue considerada uno de los lugares más inseguros del país. En realidad, durante los últimos veinte años lo fue, pero hoy la situación ha cambiado de manera espectacular: prácticamente no hay delitos. Lo llamamos un verdadero “freeway libre de crimen”. Ahora puedo estar parado en medio de la calle, algo que hace apenas un año hubiera sido impensable. Los restaurantes están en auge, la gente ha vuelto a caminar y salir a cenar, y la ciudad se ha transformado en una de las más seguras de la nación. Quiero agradecer a la Guardia Nacional, al alcalde y a todos los jefes locales por su trabajo conjunto; el resultado es realmente espectacular.
Pronto anunciaremos otra ciudad a la que iremos muy pronto. El gobernador de cierto estado nos pidió estar allí, y también el alcalde de una ciudad en esa misma región. Lo más probable es que mañana hagamos el anuncio oficial, y será algo similar a lo que hemos logrado aquí. La capital de esa zona necesita la misma transformación, y confiamos en que, trabajando juntos, lograremos devolverle la seguridad y la vida que merece.
En cuanto a la situación internacional, quiero decir que deseamos que los rehenes regresen. Hoy no estamos satisfechos con la forma en que se manejó el proceso: estoy muy descontento con todos los aspectos del resultado, aunque logramos la liberación de algunos rehenes. Nada me sorprende cuando se trata de Medio Oriente, pero sigo creyendo que en los próximos días, o a principios de la semana próxima, habrá avances importantes. Mañana daré una declaración completa sobre el tema, pero por ahora quiero dejar claro que seguimos comprometidos con resolver tanto la situación en Gaza como la seguridad de los rehenes.