WASHINGTON. — En medio de la creciente ola de disturbios que sacude a Francia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un tajante llamado al gobierno francés para que proceda al cierre inmediato de sus fronteras y endurezca las políticas migratorias.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense sostuvo que la inmigración desenfrenada ha deteriorado la estabilidad social en la nación europea. «¡Francia está ardiendo! La inmigración de personas de un mundo completamente diferente (…) ha destrozado lo que una vez fue un gran país», expresó, instando a las autoridades galas a «retomar el control antes de que sea demasiado tarde».
La reacción de Washington se produce tras un violento fin de semana en el que las manifestaciones contra el alto costo de vida, las deficiencias educativas y el deterioro del bienestar social derivaron en saqueos y agresiones a edificios públicos. Las autoridades de la República Francesa confirmaron el arresto de unas 1,200 personas y reportaron 150 agentes de seguridad heridos durante las intervenciones.
Frente al caos, el presidente francés Emmanuel Macron advirtió a través de la red social X que no habrá impunidad para quienes recurran a la violencia, asegurando que los responsables serán procesados judicialmente. El descontento social, impulsado por sindicatos, estudiantes y colectivos vinculados a los ‘chalecos amarillos’, también ha comenzado a replicarse con protestas en países como Italia y Albania.
