Río de Janeiro — Una mañana trágica conmocionó este domingo 14 de junio a los residentes de la zona oeste de Río de Janeiro. Al menos seis personas perdieron la vida tras la violenta colisión en el aire de dos helicópteros en el exclusivo barrio de Recreio dos Bandeirantes, un siniestro que además desató un voraz incendio en tierra.
El portavoz del Cuerpo de Bomberos de la ciudad, Fabio Contreiras, detalló a los medios de comunicación que los servicios de emergencia recibieron la alerta del impacto a las 8:59 hora local (11:59 GMT). Al arribar al punto del desastre, los equipos de rescate se encontraron con una escena devastadora.
Impacto y destrucción en cadena
La fuerza de la colisión provocó que las aeronaves cayeran en puntos separados, multiplicando los focos de emergencia:
Primer sector de impacto: Los bomberos localizaron inicialmente cinco cuerpos sin vida atrapados entre los restos del primer helicóptero.
Segundo sector de impacto: A unos cien metros de distancia del primer hallazgo, se localizó la segunda aeronave junto a la sexta víctima fatal.
El segundo aparato se estrelló directamente dentro de un estacionamiento privado. Tras el impacto, el tanque de combustible explotó, desatando un incendio masivo que destruyó por completo cerca de veinte automóviles eléctricos que se encontraban parqueados en el establecimiento. La naturaleza de las baterías de estos vehículos complicó momentáneamente las labores de extinción del fuego.
Lluvia de escombros en zona residencial
La colisión ocurrió a una altitud considerable, lo que causó que una gran cantidad de fragmentos metálicos y piezas de las hélices salieran proyectadas a gran velocidad, impactando contra las fachadas y techos de varios edificios residenciales y comerciales de los alrededores. Por fortuna, no se han reportado víctimas civiles en tierra a causa de la lluvia de escombros.
Hasta el mediodía de este domingo, las unidades de emergencia y peritos de la aeronáutica civil continuaban trabajando en la zona para asegurar el perímetro e iniciar las investigaciones. Las autoridades brasileñas informaron que aún no se han determinado las causas del choque ni se ha logrado identificar formalmente a las seis personas fallecidas.