SANTO DOMINGO.— El caso del barbero acusado de ejercer la medicina estética ilegalmente suma un nuevo testimonio aterrador. Gloria Mejía, una dominicana residente en Estados Unidos, denunció haber estado al borde de la muerte tras someterse a una intervención estética a manos de Enmanuel Hernández, el prófugo acusado de provocar el fallecimiento de la joven Rebecca Brizard.
Según relató Mejía a través de un video en redes sociales, viajó al país atraída por la recomendación de una amiga. El acusado, quien operaba bajo la falsa identidad de «Enmanuel Torreira», la citó en un centro del sector Los Mameyes y acordó el procedimiento por un costo de 350,000 pesos. Sin embargo, la intervención se realizó en un local que, según la víctima, parecía estar en construcción.
Infección grave y abandono
El drama comenzó tras la cirugía. Mejía notó que la piel se le desprendía y no presentaba sutura alguna. Tras un reingreso fallido al quirófano para intentar cerrar la herida, Hernández admitió su inexperiencia y le sugirió un insólito método de cura: lavarse la zona abierta únicamente con agua y jabón.
Ante la gravedad del cuadro, la paciente acudió de urgencia con el cirujano certificado José Aníbal Hungría, quien detectó la expulsión masiva de fluidos y la remitió con un infectólogo. El diagnóstico fue una infección por microbacteria que requirió seis meses de intensivo tratamiento médico para salvarle la vida.
Devolución parcial y fuga
Pese a prometer la devolución total del dinero a cambio de no ser denunciado, Hernández solo envió 50,000 pesos a través de un tercero antes de cortar toda comunicación.
Actualmente, Enmanuel Hernández, de 38 años, se encuentra prófugo de la justicia dominicana. De acuerdo con informes de la Policía Nacional, el acusado logró escapar hacia Colombia el pasado 25 de julio, mientras las autoridades continúan acumulando querellas y evidencias sobre su red de praxis clandestina.