Una comisión de libertad condicional de California rechazó este viernes la solicitud presentada por Lyle Menéndez, condenado junto con su hermano Erik por el asesinato de sus padres en 1989, un día antes, la misma junta ya había negado el beneficio a Erik Menéndez, lo que representa un revés significativo para ambos, tras un año de intentos legales por lograr su excarcelación.
Aunque la resolución fue desfavorable, Lyle Menéndez mantiene expectativas de recuperar su libertad, ya que el gobernador de California, Gavin Newsom, posee la facultad extraordinaria de revertir la decisión. Los hermanos también insisten en buscar un indulto y un nuevo proceso judicial.
La audiencia, realizada de forma virtual, contó con la participación de la Fiscalía de Distrito de Los Ángeles, de Lyle y de allegados considerados también víctimas del crimen. La comisionada de libertad condicional, Julie Garland, sostuvo que Menéndez ha mostrado arrepentimiento y un comportamiento ejemplar en prisión, pero señaló que aún refleja rasgos de personalidad antisocial, como la manipulación y la tendencia a minimizar sus actos.
Pese a la negativa, Garland le recordó a Menéndez que la decisión “no es definitiva” y que podrá ser evaluado nuevamente en tres años, aunque existe la posibilidad de que sea reconsiderado en un plazo más corto, entre 12 y 18 meses. La resolución podría someterse además a una revisión interna de 120 días, antes de que el gobernador determine si la mantiene o la anula.
Los hermanos Menéndez llevan décadas alegando que actuaron movidos por el temor, tras sufrir maltratos continuos por parte de su padre, este mes se cumplió el 36 aniversario del asesinato de José y Kitty Menéndez, quienes fueron acribillados en su residencia de Beverly Hills el 20 de agosto de 1989.
Fuente: CNN en Español