NUEVA YORK.– La cúpula de la organización política Socialistas Democráticos de América (DSA) elevó la tensión política en la urbe neoyorquina al exigir formalmente al alcalde Zohran Mamdani la destitución inmediata de la comisionada de la Policía de Nueva York (NYPD), Jessica Tisch, raíz de un sangriento incidente registrado la semana pasada en El Bronx a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
A través de un manifiesto institucional, el colectivo solicitó expulsar a la agencia federal de inmigración de la demarcación geográfica de la ciudad y desmantelar de forma definitiva dos unidades tácticas del departamento policial: los equipos de Respuesta Estratégica y de Respuesta Comunitaria.
El incidente que desató la controversia
Las demandas surgen a raíz de un operativo realizado en el sector Marble Hill, donde efectivos de ICE acorralaron al ciudadano dominicano Oscar Belgal, catalogado por las autoridades como supuesto integrante de la banda Los Trinitarios. Durante la intervención, los agentes federales abrieron fuego en repetidas ocasiones contra el vehículo de Belgal, alcanzándolo en el cuello mientras su hijo de cinco años se encontraba en el asiento posterior.
Tras el suceso, la comisionada Tisch aclaró que el NYPD no tuvo participación en la balacera, aunque detalló que el herido ostenta un expediente penal por robo y narcotráfico. Estas declaraciones fueron duramente cuestionadas por líderes políticas como la aspirante al Congreso Darializa Ávila Chevalier, quien acusó al liderazgo policial de respaldar las acciones de ICE y restar importancia a la integridad de las víctimas.
La postura de la Alcaldía
Pese a las exigencias provenientes de su propia ala política, el alcalde Zohran Mamdani descartó cambios en la dirección del cuerpo del orden público y confirmó que no prevé la salida de Tisch.
No obstante, el ejecutivo municipal garantizó una auditoría integral sobre las actuaciones registradas durante las 24 horas posteriores al evento incluyendo la respuesta del NYPD a las llamadas de emergencia, el traslado hospitalario del herido, la contención de las manifestaciones de protesta y el uso de predios privados por parte de agencias federales, al tiempo que reiteró su compromiso de desmontar de forma paulatina la Unidad de Respuesta Estratégica.
