Líderes de las principales potencias occidentales cerraron filas este martes en París en apoyo a Kiev. La firma de una declaración conjunta entre Volodímir Zelenski, Emmanuel Macron y Keir Starmer establece el envío de una fuerza multinacional para supervisar cualquier tregua futura.
Aunque el conflicto más mortífero desde la Segunda Guerra Mundial aún no da señales de tregua, Occidente ya planifica el «día después». El acuerdo destaca una «convergencia operativa» sin precedentes entre Ucrania y sus aliados, donde el monitoreo estadounidense y la fuerza operativa europea actuarán como un escudo preventivo ante posibles nuevas agresiones rusas.