El idílico paisaje agrícola de San José de Ocoa se ha topado de frente con una realidad alarmante. Las remotas y escarpadas montañas del distrito municipal de El Pinar, tradicionalmente conocidas por la producción de cebolla, lechuga y tomate, acaban de convertirse en el escenario del mayor decomiso de marihuana en la historia reciente de la República Dominicana, tras el hallazgo de más de 18,000 plantas del vegetal.
El operativo, que combinó el despliegue de helicópteros y agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), rompió el habitual silencio de comunidades como El Cercado, Arroyo Hondo y La Cueva, dejando a sus residentes en un estado de asombro y evidente hermetismo.
Un laberinto natural perfecto para el crimen
La geografía de El Pinar jugó a favor de los narco-agricultores durante meses. Llegar al epicentro de las plantaciones requiere una travesía de varias horas por caminos hostiles, pedregosos y barrancos donde la civilización se desvanece.
El primer hallazgo: Las autoridades incautaron inicialmente una parcela con 3,533 plantas.
El mega-cultivo: A unos 25 kilómetros al norte del primer punto, en la zona de Montellano, la DNCD desmanteló otra plantación con más de 15,000 matas.
La complejidad del terreno era tal que las autoridades requirieron más de 12 horas de labor continua y tuvieron que utilizar mulos y caballos para poder extraer las evidencias de la densa montaña.
Amenazas de muerte en terrenos rentados
Detrás de este decomiso se esconde una trama de coacción. Según fuentes ligadas a la investigación, los propietarios de los terrenos los habían arrendado a terceros bajo la premisa de que se utilizarían para cultivos menores.
Sin embargo, al notar irregularidades e intentar romper el contrato de alquiler para recuperar su propiedad, los dueños legítimos fueron encañonados y amenazados de muerte por los ocupantes.
«Aquí la gente siembra mucho. Esto es una zona muy productiva, no te digo que no puedan sembrar sus cosas raras», admitió con timidez un comerciante local, reflejando el temor colectivo de la comunidad a hablar de más.
Defensa alega «chivos expiatorios»
Actualmente, tres personas se encuentran detenidas: el agricultor local Guillermo Amaury Casado («Guillermito») y dos obreros de nacionalidad haitiana. El Ministerio Público está solicitando tres meses de prisión preventiva, medida que será conocida este viernes.
Sin embargo, la defensa de los imputados, liderada por el abogado Arsenio Jiménez, asegura que sus clientes son simples trabajadores de la zona y que están siendo utilizados para cubrir a los verdaderos cabecillas.
«La propia nota de la DNCD establece que estas personas fueron detenidas cuando venían por la vía. No estaban en el lugar de la plantación», argumentó el jurista, exigiendo que se investigue a fondo quiénes son los verdaderos dueños del negocio ilícito.