CIUDAD DE MÉXICO. — El Mundial de Fútbol 2026 comenzó oficialmente en el emblemático Estadio Azteca, escenario que volvió a hacer historia al convertirse en el primer estadio del mundo en albergar partidos de tres Copas del Mundo diferentes.
Ante más de 80 mil aficionados, la selección mexicana derrotó 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural del torneo más grande jamás organizado por la FIFA, que por primera vez se celebra de manera conjunta entre tres países: México, Estados Unidos y Canadá.
El Estadio Azteca, donde Pelé levantó la Copa del Mundo en 1970 y Diego Maradona escribió una de las páginas más memorables del fútbol en 1986, volvió a ser el epicentro del fútbol mundial.
México aprovechó el apoyo de su afición para imponerse a una selección sudafricana que tuvo dificultades para generar peligro durante gran parte del encuentro.



Raúl Jiménez fue una de las figuras destacadas del partido al contribuir al triunfo que desató la celebración entre los miles de aficionados que llenaron las gradas del histórico recinto.
Sin embargo, el encuentro también estuvo marcado por la intensidad y la polémica. En la recta final se mostraron tres tarjetas rojas, dejando a Sudáfrica con nueve jugadores y a México con diez hombres sobre el terreno de juego.
La cifra resultó tan inusual que en un solo partido el Mundial 2026 estuvo cerca de igualar el total de expulsiones registradas durante toda la Copa Mundial de Qatar 2022, donde apenas se mostraron cuatro tarjetas rojas en todo el torneo.
Antes del partido, el entrenador mexicano Javier Aguirre destacó la importancia histórica del evento y aseguró que la inauguración será recordada durante décadas por los aficionados.
La ceremonia inaugural también estuvo cargada de emoción, música y color, consolidando a México como el corazón futbolístico del continente y reafirmando el prestigio internacional del Estadio Azteca.
Con 104 partidos programados durante las próximas semanas, el Mundial 2026 promete convertirse en el torneo más grande y seguido en la historia del fútbol.