EFE-LA PAZ-El presidente de Bolivia, Luis Arce, anunció una serie de estrategias para afrontar la escasez de combustible, causada por la falta de dólares para su importación. Entre las medidas destacan la implementación de un horario laboral continuo, la posibilidad de teletrabajo y la adopción de clases virtuales en ciertas ciudades. Además, se reduciría en un 50 % el uso de vehículos estatales y se implementaría una aplicación móvil para monitorear la disponibilidad de carburantes en las estaciones de servicio.
Arce aseguró que la nación no atraviesa una crisis financiera, sino una dificultad temporal de liquidez en dólares que afecta las importaciones de combustible. Rechazó la posibilidad de devaluar la moneda o eliminar los subsidios, argumentando que tales acciones no solucionarían el problema. También reiteró su llamado al Legislativo para aprobar créditos externos por más de 1,600 millones de dólares, lo que permitiría estabilizar el flujo de divisas en la economía boliviana.
El Gobierno ha acusado a sectores opositores y a facciones del Movimiento al Socialismo (MAS) afines a Evo Morales de obstaculizar su gestión al impedir la aprobación de estos préstamos. La falta de dólares ha generado un impacto prolongado en el suministro de carburantes, lo que ha derivado en largas filas en las estaciones de servicio y protestas por parte de distintos sectores. Para contrarrestar la crisis, la petrolera estatal YPFB recibió autorización para adquirir dólares y activos digitales con el objetivo de garantizar la importación de combustibles.