Por: Sofía Hernández
Con el inicio del año escolar, miles de niños vuelven a las aulas, lo que representa un momento de alegría y aprendizaje, pero también un desafío para la salud pública, la convivencia en espacios cerrados y la cercanía entre estudiantes aumenta el riesgo de propagación de enfermedades contagiosas, razón por la cual la vacunación infantil se convierte en un pilar fundamental para garantizar un regreso seguro a clases.
Los pediatras coinciden en que antes de iniciar el ciclo escolar es indispensable verificar que los niños tengan al día sus esquemas de vacunación. Dosis contra enfermedades como el sarampión, la rubeola, la varicela, la polio y la tosferina no solo protegen a los estudiantes, sino que también ayudan a prevenir brotes en las comunidades escolares.
Además, expertos en salud señalan que la vacunación no se limita a cumplir con un requisito escolar, sino que constituye una verdadera barrera de protección colectiva, al estar vacunados, los niños reducen significativamente el riesgo de contagiar a sus compañeros, maestros y familiares.
Por esta razón, los especialistas recomiendan a los padres revisar la cartilla de inmunización de sus hijos antes de enviarlos a la escuela, también sugieren aprovechar las campañas de vacunación gratuitas organizadas por ministerios de salud y centros pediátricos.
En palabras de la doctora María López, pediatra comunitaria, “un niño vacunado no solo protege su salud, sino que se convierte en un escudo para todos los demás”.
El regreso a clases debe ser una oportunidad para reforzar no solo el aprendizaje académico, sino también el compromiso con la salud preventiva, estar al día con las vacunas es una decisión responsable que permite que cada estudiante inicie el año escolar con energía, confianza y bienestar.