Santo Domingo. — El uso de la Inteligencia Artificial (IA) en las aulas dominicanas ya está bajo la lupa de la ciencia local. Un reciente estudio presentado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) reveló una correlación directa entre el uso desmedido de estas tecnologías y los niveles de postergación de deberes, concluyendo que los estudiantes con mayor dependencia a la IA tienden a procrastinar más.
Por el contrario, la investigación arrojó un dato alentador sobre el panorama general: más de la mitad de los estudiantes consultados (el 55%) mostró una baja dependencia de la inteligencia artificial para llevar a cabo sus responsabilidades académicas. Este grupo se caracterizó por registrar puntuaciones mínimas en todos los indicadores de adicción o necesidad evaluados.
El pensamiento crítico: Una sorpresa en los datos
Uno de los hallazgos más llamativos del informe de la PUCMM gira en torno a la capacidad de análisis de los jóvenes. Contrario a la creencia popular de que la IA anula el razonamiento propio, el estudio demostró que el pensamiento crítico no varió de forma significativa entre los alumnos que dependen mucho de la IA y los que apenas la utilizan.
Esto sugiere que, aunque la tecnología facilita o retrasa la entrega de tareas (procrastinación), no altera necesariamente la habilidad cognitiva o el juicio crítico de los universitarios evaluados.
Radiografía del estudiante independiente:
El perfil de «baja dependencia» identificado por la PUCMM agrupa a la mayoría de los jóvenes consultados, demostrando que gran parte de la comunidad universitaria dominicana mantiene un balance saludable y utiliza la IA solo como una herramienta complementaria, sin sustituir el esfuerzo de investigación propio.
Con estos resultados, la academia pone sobre la mesa la necesidad de educar no solo en el uso técnico de la IA, sino en la gestión del tiempo y la autodisciplina para evitar que los algoritmos se conviertan en el refugio de la distracción.