Santo Domingo. — Pese a contar con una asignación presupuestaria de RD$499.26 millones en 2026 para el programa de “Detección Oportuna y Atención al Cáncer”, el acceso a mamografías en la red pública del país refleja marcadas desigualdades territoriales. Datos oficiales del Repositorio de Información y Estadísticas de Servicios de Salud (RIESS) revelan que, entre enero y agosto de este año, 12 provincias del país no han registrado una sola mamografía bilateral.
La situación se produce en un contexto donde el cáncer de mama registra una prevalencia estimada de 51.3 casos por cada 100,000 mujeres en República Dominicana, según datos de GLOBOCAN. La médica y consultora de salud independiente, Dra. Lilliam Fondeur, advierte que los registros del RIESS herramienta institucional del Servicio Nacional de Salud (SNS) exponen una baja producción de este estudio preventivo en relación con la demanda potencial del país.
Baja cobertura frente a una alta demanda subsidiada
En los primeros ocho meses del año, el RIESS contabilizó un total de 20,784 mamografías bilaterales a nivel nacional. Sin embargo, el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) reportó que, a enero de 2026, existían 1,274,876 mujeres de entre 40 y 69 años afiliadas al Régimen Subsidiado.
Esta proporción equivale a apenas 1.63 mamografías por cada 100 mujeres afiliadas en ese rango de edad, un segmento poblacional que depende en gran medida de los servicios públicos para el cuidado de su salud. Aunque esta cifra no representa una tasa de cobertura exacta dado que los registros no identifican usuarias únicas ni excluyen atenciones por otras vías, sí ilustra la distancia entre el volumen de atenciones prestadas y la población en riesgo.
Centralización y provincias en «cero»
El mapa de la prevención evidencia un alto nivel de centralización: el 62 % de las mamografías registradas se concentra entre el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo. De ese total, aproximadamente cuatro de cada diez estudios fueron practicados en el Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (INCART).
En el otro extremo, provincias como San Pedro de Macorís (con más de 45,000 mujeres en el grupo de edad prioritario), Peravia, Sánchez Ramírez, María Trinidad Sánchez, Monte Cristi, Hato Mayor, El Seibo, Bahoruco, Dajabón, Santiago Rodríguez, Independencia y Pedernales aparecen con cero mamografías bilaterales registradas en el sistema oficial durante el período analizado.
| Provincia | Mujeres (40–69 años)* | Mamografías registradas (Jan-Aug 2026) |
| San Pedro de Macorís | 45,783 | 0 |
| Peravia | 28,777 | 0 |
| Sánchez Ramírez | 21,859 | 0 |
| María Trinidad Sánchez | 21,103 | 0 |
| Monte Cristi | 17,410 | 0 |
| Pedernales | 4,291 | 0 |
Proyecciones poblacionales. La ausencia de registros en el RIESS no descarta que residentes hayan accedido al estudio a través del sector privado u otras vías.
Inversión en equipos y vacíos de información
El caso de Sánchez Ramírez ilustra la complejidad del seguimiento estadístico. En julio de 2026, el SNS anunció la entrega de dos mamógrafos digitales para el Centro Avanzado de Diagnóstico de Villa La Mata y el Centro de Diagnóstico de Cotuí, con una inversión superior a los RD$20 millones. No obstante, la provincia no reporta estudios en el RIESS al cierre de agosto, sin que el sistema permita precisar si los equipos no habían comenzado a operar o si existió un rezago en la carga de datos.
Por otro lado, la iniciativa comunitaria Chequéate RD impulsada por el SNS, la Oficina de la Primera Dama y SeNaSa reportó en septiembre de 2026 más de 140,000 personas evaluadas desde su inicio en 2021. Sin embargo, no se precisa públicamente qué proporción de las mamografías realizadas en sus jornadas móviles se integra formalmente en los registros del RIESS.
El costo de un diagnóstico tardío
La falta de detección temprana impacta tanto en la calidad de vida de las pacientes como en las finanzas del sistema de salud. Según datos del INCART, casi el 65 % de los casos de cáncer de mama en el país se diagnostican en etapas avanzadas.
De acuerdo con estimaciones del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), mientras el tratamiento inicial en fases tempranas ronda los RD$1.5 millones por paciente, en estadios avanzados la cifra puede superar los RD$2.9 millones, evidenciando que la inversión en diagnóstico oportuno resulta imperativa tanto en el plano humano como en el económico.
