Santo Domingo, RD. – Lo que comenzó como un reclamo local en el sur del país, ha tomado un carácter nacional este domingo. Un nutrido grupo de ciudadanos, liderados por la organización Antigua Orden Dominicana, partió desde el centro de la capital con destino a San Juan para unirse a la gran marcha pacífica contra la explotación minera.
El punto de encuentro fue la emblemática intersección de las avenidas 27 de Febrero y Máximo Gómez, donde desde tempranas horas de la mañana se concentraron activistas y ciudadanos comprometidos con la causa ambiental antes de emprender el viaje hacia la provincia sureña.
Un respaldo a la Cordillera Central
El objetivo de este desplazamiento es sumar fuerzas al Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida, colectivo que encabeza las manifestaciones en rechazo a cualquier proyecto extractivo en la zona.
Ángelo Vásquez, dirigente de la Antigua Orden Dominicana, enfatizó que la movilización busca proteger el área que concentra la mayor producción de agua de la Cordillera Central, recurso vital no solo para San Juan, sino para la seguridad hídrica de gran parte del país.
«El agua es vida»
Los manifestantes sostienen que la actividad minera en esta región representa una amenaza directa para el ecosistema y la agricultura. Con banderas y consignas, la caravana partió reafirmando que el apoyo desde Santo Domingo es una señal de que la defensa de los recursos naturales es una prioridad para todos los dominicanos.
Se espera que el grupo se integre a los manifestantes locales en el transcurso de la tarde, participando en el recorrido que culminará en el muro de la presa de Sabaneta.