La Administración del presidente Donald Trump anunció que a partir de enero de 2026 comenzará a embargar los salarios de prestatarios en mora por préstamos estudiantiles, como parte de un esfuerzo reforzado de cobro iniciado este año, informó el Departamento de Educación este martes.
Según un correo electrónico del Departamento, a partir de la semana del 7 de enero, alrededor de 1,000 prestatarios en situación de incumplimiento (default) recibirán notificaciones formales informándoles sobre su estatus. El número de avisos aumentará mensualmente, conforme avance el proceso de aplicación de la medida.
Las autoridades indicaron que estas acciones de cobro solo se llevan a cabo después de que los prestatarios —tanto estudiantes como padres— hayan recibido notificación suficiente y la oportunidad de regularizar sus pagos, de acuerdo con el comunicado, que no fue firmado.
El anuncio llega en un momento en que muchos estadounidenses enfrentan serias dificultades financieras, con el alto costo de vida como una de las principales preocupaciones. Expertos advierten que el embargo de salarios podría agravar el impacto económico en familias de bajos ingresos, que ya lidian con una economía presionada, preocupaciones laborales y primas de seguros médicos que se prevé aumenten para millones de personas.
De acuerdo con analistas, las tasas más altas de incumplimiento se concentran entre personas que abandonaron sus estudios o que asistieron a instituciones privadas con fines de lucro de dos años, mientras que profesionales con estudios prolongados, como médicos y abogados, registran niveles de default significativamente más bajos.
Durante este año, millones de prestatarios vieron caer sus puntajes de crédito tras levantarse la pausa de penalidades impuesta en años anteriores. Aunque el gobierno puede llevar a los deudores ante los tribunales, especialistas señalan que, en la práctica, el impacto inmediato suele reflejarse en una fuerte caída del crédito, incluso antes de llegar a instancias judiciales.
Asimismo, se destacó que una de las razones más comunes del incumplimiento es que muchos prestatarios desconocen las opciones de pago disponibles. Existen planes que permiten pagar hasta el 10 % de los ingresos, en lugar de enfrentar un embargo automático de hasta el 15 % del salario, lo que podría representar una alternativa menos severa para quienes califican.