LA ROMANA.— En un acto que celebra la integridad, el trabajo honrado y el compromiso comunitario en vida, el Ayuntamiento Municipal de La Romana otorgó la distinción de «Hijo Adoptivo» a Martín Sánchez Cordero, apreciado en toda la provincia como «Don Chicho», al alcanzar sus 90 años de edad.
El reconocimiento, aprobado por el Concejo de Regidores al amparo de la Ley 176-07 de los Municipios, exalta casi ocho décadas de permanencia ininterrumpida de Don Chicho en la ciudad, donde construyó un legado familiar y empresarial caracterizado por la decencia, la responsabilidad y el servicio.

De Hato de Mana a pilar de la comunidad romanense
Aunque nació en la comunidad de Hato de Mana (Higüey, provincia La Altagracia), Don Chicho llegó a La Romana a la temprana edad de 12 años. A lo largo de los años, se convirtió en una figura clave del comercio local, incursionando con éxito en diversos sectores productivos, desde la panadería hasta diferentes emprendimientos comerciales.
Las autoridades municipales destacaron que su trayectoria pública y privada se ha mantenido intachable:
Trayectoria de trabajo: Pionero del emprendimiento local y generador de empleos en distintas etapas del desarrollo económico de La Romana.
Valores ciudadanos: Reconocido por su trato afable, hospitalidad y apego estricto a las leyes y la convivencia pacífica.
Ejemplo generacional: Un referente ético para las nuevas generaciones en tiempos donde el reconocimiento público suele ser efímero.
Un tributo a la memoria viva
A diferencia de los homenajes póstumos, esta declaratoria oficial cobra un valor especial al entregarse en vida, permitiendo a la comunidad expresar su gratitud directamente a un ciudadano que eligió a La Romana como su hogar definitivo.
«El sentido de pertenencia no siempre lo determina el lugar donde se nace, sino el lugar donde se decide servir, trabajar y sembrar valores», destaca la resolución municipal, reafirmando que el verdadero patrimonio de un pueblo reside en la calidad humana de su gente.