WASHINGTON.— El mandatario estadounidense, Donald Trump, alista una visita oficial y privada a Irlanda durante el mes de septiembre, según reportaron medios locales británicos e irlandeses. El viaje combinaría sus compromisos políticos con su conocida afición por el golf.
Se contempla que el jefe de Estado asista al Open de Irlanda, torneo que se celebrará del 9 al 13 de septiembre en su propio complejo deportivo, el campo de golf de Doonbeg, situado al oeste del país europeo. Fuentes del sector audiovisual RTE señalaron que el propio Trump manifestó su interés en ver competir a destacadas figuras del circuito internacional como Rory McIlroy.
Encuentros políticos en un clima dividido
Más allá del ámbito deportivo, la agenda del mandatario podría incluir un desplazamiento a la capital, Dublín, para sostener reuniones con el primer ministro Micheál Martin y la presidenta Catherine Connolly, quien ha mantenido una postura sumamente crítica frente a las acciones militares de Estados Unidos en Irán.
Esta visita revive los antecedentes de sus traslados anteriores al país europeo:
2019 (Primer mandato): Su paso por la capital desató movilizaciones y protestas populares con la recordada exhibición del globo caricaturesco «Baby Trump».
2023 (Fuera del poder): Recibió un cálido recibimiento por parte de los residentes locales en Doonbeg.
2025 (Reciente): El campo de golf de Doonbeg fue escenario de protestas por parte de activistas que desplegaron banderas palestinas en sus instalaciones.
La travesía representará un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas entre Washington y Dublín, en un terreno donde convergen los negocios personales de Trump y la geopolítica internacional.