Un análisis epidemiológico desarrollado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) reveló una posible asociación entre la ingesta de paracetamol durante el embarazo y la aparición de síntomas relacionados con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y los trastornos del espectro autista (TEA) en niños.
El estudio se basó en la observación de 73,881 menores de entre 4 y 12 años procedentes de seis países europeos. Se evidenció que aquellos expuestos al medicamento en el vientre materno presentaban un 21 % más de probabilidades de mostrar signos de TDAH y un 19 % más de manifestaciones vinculadas al TEA.
La investigación confirma hallazgos previos, pero también aporta elementos nuevos, como la ausencia de diferencias significativas en los efectos del paracetamol entre niños y niñas. Se incluyó cualquier consumo del fármaco durante el embarazo, incluso en dosis esporádicas, lo que fue señalado como una limitación. Para identificar los síntomas, se emplearon cuestionarios estandarizados que permitieron clasificar a los niños según el nivel de afectación, incluyendo a quienes presentan signos subclínicos que podrían evolucionar hacia un diagnóstico en el futuro.
A pesar de estos resultados, los expertos enfatizan que el paracetamol sigue siendo considerado un medicamento seguro durante la gestación si se utiliza con moderación y bajo supervisión médica.
La investigación no sugiere eliminarlo por completo, sino restringir su uso a situaciones necesarias. También se aclara que no se halló relación entre la administración del medicamento durante la infancia y el desarrollo de estos trastornos.
Los investigadores piden no alarmar ni responsabilizar a las madres, ya que el desarrollo del TEA y TDAH depende de múltiples factores, tanto genéticos como ambientales.