En el marco del Mes Mundial del Alzheimer, organizaciones internacionales de salud y especialistas médicos hacen un llamado a erradicar los prejuicios que rodean a esta condición neurodegenerativa, la cual representa entre el 60 % y el 70 % de los casos de demencia a nivel global. La organización Alzheimer’s Disease International alerta que millones de personas viven con la enfermedad sin un diagnóstico formal, lo que retrasa el acceso a cuidados que optimicen su autonomía.
De acuerdo con estimaciones médicas, los cambios cerebrales asociados al Alzheimer pueden iniciar hasta dos décadas antes de que se manifiesten las primeras fallas en la memoria, el lenguaje o el pensamiento. Ante este panorama, organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostienen que hasta un 45 % de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse mediante la modificación de factores de riesgo a lo largo de la vida adulta.
Aspectos clave para el abordaje de la condición
Factores de riesgo modificables: Control de la hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, sedentarismo, aislamiento social y pérdida auditiva o visual no tratada.
Beneficios de la detección temprana: Facilitar intervenciones oportunas permite preservar la independencia del paciente durante más tiempo y estructurar planes de apoyo adecuados para los cuidadores.
Avances científicos: Incorporación de herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial para predecir el deterioro cognitivo años antes de los primeros síntomas, junto al desarrollo de tratamientos que buscan ralentizar el avance de la enfermedad.
El Dr. Pablo Corella, representante médico de Adium Centroamérica y el Caribe, enfatiza que el temor al resultado y la estigmatización social continúan siendo las principales barreras para que los pacientes busquen atención médica a tiempo, por lo que reitera la necesidad de un enfoque empático en la atención comunitaria y familiar.