La exnovia de Donald Trump Jr. habría intentado salvar su cargo mediante llamadas a funcionarios de la Casa Blanca y personas cercanas al presidente. Investigaciones periodísticas revelaron presuntos favores empresariales, viajes de lujo y una solicitud de 100,000 dólares a un donante republicano.
WASHINGTON / ATENAS — NEWS DIGITAL TV. La administración del presidente Donald Trump enfrenta una nueva controversia política tras la salida de Kimberly Guilfoyle como embajadora de Estados Unidos en Grecia, luego de una serie de investigaciones publicadas por The Wall Street Journal que plantearon interrogantes sobre el presunto aprovechamiento de su cargo diplomático para obtener beneficios personales.
Según el periódico, Guilfoyle intentó desesperadamente conservar su puesto mientras aumentaban las revelaciones sobre sus actividades en Atenas. Personas familiarizadas con la situación señalaron que comenzó a comunicarse con funcionarios de la administración Trump y destacados aliados del presidente para solicitar respaldo y minimizar las acusaciones.
LAS INVESTIGACIONES QUE DESATARON LA CRISIS
Los problemas comenzaron a finales del mes pasado, cuando The Wall Street Journal publicó una investigación que señalaba que Guilfoyle había promovido los intereses de una empresa constructora griega mientras mantenía una estrecha relación de trabajo con su principal representante de cabildeo.
Posteriormente, una segunda investigación reveló mensajes de texto que, según el periódico, mostraban que la embajadora había solicitado 100,000 dólares al donante republicano Eric Deters, excandidato al Congreso, antes de su audiencia de confirmación en el Senado.
De acuerdo con personas familiarizadas con las conversaciones, Guilfoyle se comunicó con funcionarios de la Casa Blanca para asegurar que los mensajes habían sido generados mediante inteligencia artificial. Sin embargo, según esas fuentes, los funcionarios no consideraron creíble esa explicación.
VIAJES EN AVIONES PRIVADOS Y HOTELES DE LUJO
La situación se agravó cuando una tercera publicación del periódico reveló que Guilfoyle presuntamente había aceptado viajes en aviones privados y alojamiento en algunos de los hoteles más exclusivos de Europa, cortesías atribuidas al magnate naviero griego Nikolas Tsakos.
Estas revelaciones provocaron un ambiente de creciente tensión dentro de la Embajada estadounidense en Atenas, mientras aumentaban las preocupaciones sobre las posibles consecuencias políticas y diplomáticas.
Las informaciones también generaron interrogantes sobre las normas éticas que regulan la aceptación de regalos, viajes y beneficios por parte de funcionarios diplomáticos estadounidenses.
TRUMP DECIDIÓ PEDIR SU RENUNCIA
Según personas conocedoras de la situación, el presidente Donald Trump decidió solicitar la renuncia de Guilfoyle y preparó a su nueva secretaria de prensa, Katie Zacharia, para comunicar públicamente la decisión.
Una de las fuentes aseguró que Trump no habló directamente con la embajadora antes de tomar la determinación.
La salida representa un cambio significativo en la relación entre el mandatario y una figura que durante años formó parte de su círculo político y familiar.

Guilfoyle, exesposa del gobernador de California, Gavin Newsom, trabajó como fiscal adjunta en San Francisco antes de convertirse en comentarista de Fox News. Posteriormente inició una relación sentimental con Donald Trump Jr., durante el primer mandato presidencial de su padre.
DE LOS ELOGIOS PRESIDENCIALES AL DISTANCIAMIENTO
En marzo, durante una celebración del Día de la Independencia de Grecia en la Casa Blanca, Trump elogió públicamente a Guilfoyle, describiéndola como una amiga de muchos años y una inspiración.
Sin embargo, el martes, cuando los periodistas le preguntaron sobre su relación con la diplomática, el presidente adoptó un tono distante.
«No, ella no era miembro de mi familia. Creo que salió con mi hijo hace mucho tiempo», expresó Trump, según la información suministrada.
Las declaraciones fueron interpretadas como una señal del distanciamiento político del mandatario frente a una antigua aliada.
LA CASA BLANCA BAJO PRESIÓN
La controversia también alcanzó al secretario de Estado, Marco Rubio, y a sus principales colaboradores, quienes, según el reporte, se encontraban de camino a Atenas cuando supieron que el periódico preparaba una investigación sobre la presunta solicitud de 100,000 dólares.
El caso podría generar nuevas presiones en el Congreso, especialmente entre legisladores demócratas que han planteado la posibilidad de investigar las actuaciones de Guilfoyle durante su gestión diplomática.
GUILFOYLE RECHAZA LAS ACUSACIONES
En un mensaje publicado en redes sociales el martes, Kimberly Guilfoyle anunció su renuncia y expresó agradecimiento al presidente Trump por la oportunidad de representar a Estados Unidos en Grecia.
La exembajadora calificó su servicio diplomático en Atenas como «el honor de toda una vida» y rechazó las acusaciones en su contra, asegurando que eran falsas.
Hasta el momento, las revelaciones periodísticas constituyen señalamientos que deben distinguirse de cualquier determinación judicial o conclusión de una investigación oficial.
UNA SALIDA QUE SACUDE A WASHINGTON
La renuncia de Kimberly Guilfoyle representa un nuevo episodio de controversia dentro del equipo del presidente Donald Trump, en un momento de creciente atención sobre la conducta y las relaciones empresariales de funcionarios de su administración.
El caso deja interrogantes sobre el uso de las posiciones diplomáticas, los vínculos con importantes empresarios y los mecanismos de supervisión ética dentro del servicio exterior estadounidense.
NEWS DIGITAL TV continuará dando seguimiento a las posibles investigaciones y repercusiones políticas de este caso.
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