Santo Domingo, RD.- Entre el estruendo de los 21 cañonazos y el fervor del 182 aniversario de la Independencia Nacional, el Senado de la República dio inicio formal a la Primera Legislatura Ordinaria del 2026. Sin embargo, tras el protocolo, aguarda una de las agendas más ambiciosas de los últimos años: 150 días para transformar la estructura del Estado.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, dejó abiertos los trabajos legislativos destacando que el rendimiento actual de la Cámara Alta «marca un precedente histórico». Pero el verdadero examen comenzará el próximo miércoles 4 de marzo, cuando los legisladores inicien el debate de piezas que prometen cambiar el rostro de la administración pública.
Los dos grandes colosos de la agenda
El Senado tiene bajo su responsabilidad dos proyectos de alto impacto que no admiten más demora:
Fusión Minerd-Mescyt: La unificación de los ministerios de Educación y Educación Superior. Este megaproyecto busca centralizar la estrategia educativa del país, desde la alfabetización hasta la investigación científica, bajo un solo mando para optimizar recursos y coherencia institucional.
La Nueva Reforma Policial: Con el reciente nombramiento del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz al frente de la institución, el Senado deberá dar forma legal a la reestructuración del orden. La ley busca regular el uso de la fuerza, establecer nuevos escalafones de ascenso y blindar el respeto a los derechos humanos.
Deudas históricas: Agua y Seguridad Social
De los Santos fue enfático al recordar que el Senado no solo mirará hacia el futuro, sino que intentará saldar deudas del pasado. En la «cartera de prioridades» figuran:
Ley de Aguas: Un proyecto que ha dormido en las oficinas del Congreso por décadas.
Ley de Seguridad Social: Una modificación urgente para responder a las demandas ciudadanas sobre pensiones y coberturas de salud.
Comisiones en marcha
Como primer acto, se designaron comisiones especiales para recibir al presidente Luis Abinader y para honrar a los Padres de la Patria con una ofrenda floral en el Altar de la Patria. La atmósfera en el Hemiciclo es de optimismo, pero con la consciencia de que los ojos del país están puestos en cómo manejarán la modernización del Estado antes de que finalice el ciclo en 2028.