Washington D.C. En un episodio que parece sacado de una película de ciencia ficción con tintes de comedia de errores, el Ejército estadounidense derribó el pasado jueves un dron perteneciente a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). El incidente, ocurrido cerca de la frontera con México, se ejecutó mediante el uso de tecnología láser, desatando un caos operativo y político en Texas.
El derribo tuvo lugar sobre el pequeño poblado de Fort Hancock, a unos 80 kilómetros de El Paso. Según reportó el New York Times, la confusión se originó por una desconexión total entre agencias: la CBP no notificó al Pentágono sobre el vuelo del dron y el Ejército disparó el láser sin contar con la aprobación de la Administración Federal de Aviación (FAA).
Un cielo bajo sospecha
Este no es un hecho aislado. Apenas semanas atrás, agentes fronterizos derribaron un globo de fiesta tras confundirlo con un dron espía. Sin embargo, el uso de armamento láser sobre zonas pobladas ha elevado la preocupación a niveles máximos, obligando a la FAA a clausurar temporalmente el espacio aéreo en la zona por «razones especiales de seguridad».
Tormenta política en Washington
La «incompetencia» y la «falta de coordinación» han sido las palabras más repetidas en el Capitolio. Legisladores demócratas, encabezados por figuras de los comités de seguridad y aviación como Rick Larsen y Bennie Thompson, emitieron un duro comunicado criticando a la administración Trump.
«Es inaceptable que las agencias del mismo gobierno se disparen entre sí por falta de comunicación básica. Esto pone en riesgo no solo recursos millonarios, sino la seguridad de los ciudadanos en tierra», expresaron los legisladores.
El control del daño
Ante el bochorno internacional y las críticas internas, el Pentágono, la CBP y la FAA emitieron una declaración conjunta prometiendo reforzar sus protocolos de cooperación. El objetivo es evitar que los sistemas de defensa aérea vuelvan a fijar como blanco a sus propios aliados o, peor aún, a objetos inofensivos de la población civil.