Washington, D.C. – En una maniobra militar y económica sin precedentes en la última década, el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) anunció el cierre total de los puertos de Irán. La medida, ejecutada bajo las órdenes directas de la administración de Donald Trump, busca paralizar definitivamente la capacidad comercial de la república islámica en un momento de máxima tensión regional.
El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central, confirmó a través de un comunicado oficial que el despliegue de las fuerzas armadas estadounidenses ha logrado neutralizar el flujo de mercancías. Dado que el 90% del comercio iraní depende de sus terminales marítimas, Washington asegura haber «detenido por completo» el motor económico de Teherán.
El fracaso de la diplomacia en Islamabad Este endurecimiento de la estrategia llega apenas 48 horas después de que las delegaciones de ambos países abandonaran la mesa de negociaciones en Islamabad sin alcanzar un acuerdo. El diálogo, que buscaba poner fin a siete semanas de conflicto armado en Oriente Medio, colapsó ante la falta de consenso sobre el control del Estrecho de Ormuz.
Trump: «La guerra está por terminar» Por su parte, el presidente Donald Trump justificó el bloqueo alegando que Teherán incumplió los términos pactados para la reapertura de las vías marítimas durante el reciente y frágil alto al fuego.
A pesar de la agresividad de la medida, el mandatario republicano mostró un tono de confianza en una entrevista reciente con Fox News: «La guerra está por terminar», aseguró Trump, sugiriendo que la asfixia económica obligará a Irán a buscar un acuerdo «desesperadamente». Se espera que las conversaciones presenciales puedan retomarse en los próximos dos días, bajo una presión comercial que ya se siente en todo el Golfo Pérsico.