SANTO DOMINGO.– Pese a las cifras oficiales reportadas por la Policía Nacional que indican un descenso progresivo en la tasa de homicidios y robos, una serie de asaltos y agresiones ocurridas en residencias de la capital y la provincia de Santo Domingo ha reavivado el debate ciudadano sobre la percepción de inseguridad.
Episodios recientes como la agresión a un joven en una torre del sector Serrallés, el violento asalto en la vivienda del merenguero Julián Oro Duro donde su esposa perdió la vida y la intromisión en el hogar del actor Kenny Grullón han generado inquietud colectiva. El factor común de estos hechos ha sido la vulneración de espacios privados y residenciales, amplificada por su difusión en plataformas digitales y medios de comunicación.
Datos policiales cortados a finales de septiembre sitúan la tasa de homicidios acumulada en 7.36 por cada 100,000 habitantes, reflejando una reducción respecto a años anteriores, junto con una baja en el volumen de denuncias por robos. Al respecto, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reconoció la brecha entre los indicadores estadísticos y la vivencia cotidiana de la población, argumentando que la percepción ciudadana responde a factores experienciales y eventos directos en las comunidades.
En tanto, el Poder Ejecutivo ha reiterado su compromiso de persecución e investigación efectiva a través de los organismos de seguridad. Paralelamente, la Policía Nacional presentó una base de datos con más de 53,000 órdenes de arresto pendientes de ejecución para reforzar las labores de captura e interdicción contra el delito en todo el territorio nacional.
